La Bodega Común

Página web de Horacio C. Reggini www.horacioreggini.com.ar

Announcement: La Bodega Común

La  Bodega Común es una página elaborada por Horacio C. Reggini. En ella presento algunos textos propios y otros ajenos sobre diversos temas de la ciencia y sus aplicaciones, ligados a cuestiones de la sociedad actual en la que el conocimiento,  la información y los medios condicionan e influyen en gran medida en su comportamiento y organización.

 

Estantería de libros

Incluye un listado de libros dedicados principalmente al estudio de la influencia de las computadoras en los ámbitos culturales, educativos y profesionales. Cada libro muestra su tapa y un resumen.

 

Estantería de videos

Incluye un listado de videos.

 

Galería de fotografías

Incluye sólo las fotografías que he encontrado de numerosas personas y hechos, que marcaron hitos en mi vida. Lamento no haber registrado muchas imágenes de personas  y de acontecimientos que deberían estar en el album, pero que no tengo disponibles

 

Notas sobre ciencia, ingeniería y sociedad

Esta sección recoge textos publicados e inéditos y notas biograficas y bibliograficas.

La información y el conocimiento pueden ser albergados y elaborados por dispositivos externos al cerebro humano, hecho que incide de forma notable en la estructura de la sociedad toda: gobierno, cultura y educación, profesiones y trabajo, producción, transporte y distribución, periodismo y noticias, comunicaciones y entretenimiento, etc.

Una cuestión trascendental para entender la evolución de las sociedades modernas y de sus desajustes económicos es advertir que el mero crecimiento a veces en lugar de crear riqueza produce un deterioro progresivo de la naturaleza y obstaculiza el desarrollo integral del hombre.

 

Documentos generales de Historia Argentina y en particular de la Historia de la Ingeniería Argentina

Incluye biografías, textos y documentos de ingenieros e instituciones argentinos.

 

 

Página web basada en hosting ELSERVER y CMS WordPress, programación PHP y base de datos MYSOL.

 

 

Homenaje a Julio H. G. Olivera

Homenaje a Julio H. G. Olivera,

fallecido el 22 de julio de 2016 y

publicado en la sección Avisos fúnebres

del Diario La Nación del 30 de Julio de 2016:

 

“OLIVERA, Julio H. G., q.e.p.d.

  • Mi recuerdo de siempre al

ilustre y gran rector

de la UBA, defensor de la ciencia y

ejemplo notable de la cultura.

Ing. Horacio C. Reggini.”

Estantería de Audios

2016

En la audición del 22 de julio de 2016 a las 20.00, en el programa “Pensándolo Bien” por Radio Mitre AM 790, del amigo académico, escritor y periodista Jorge Fernández Díaz, secundado por Laura Di Marco y Guido Martínez, se comentó el texto del Ing, Horacio C. Reggini que había enviado a varias personas. Ese texto, apoyado y adaptado de varias fuentes de Internet era el siguiente:
Estimados:
Sigue un cuento casi mío:
“Los habitantes de un pueblo decidieron rezar para pedir que lloviera; el día del rezo, toda la gente se reunió, pero sólo un niño llegó con paraguas. Eso es FE. Cuando alguien avienta a un bebé, él se ríe porque sabe que lo atraparán de nuevo. Eso es CONFIANZA. Cada noche al irse a dormir, no se tiene seguridad de estar vivo a la mañana siguiente; no obstante, se pone la alarma para levantarse. Eso es ESPERANZA; Se hacen planes para el mañana pese no conocer en absoluto el futuro. Eso es SEGURIDAD; Se ven desorden y padecimientos en el mundo y sin embargo hay casamientos y nacen hijos. Eso es AMOR. Un ingeniero colega lleva la siguiente leyenda en su solapa: “No tengo 83 años, tengo 16 años con más de 67 años de experiencia”. Eso es ACTITUD.”
Cordialmente, Horacio.
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2014

Entrevista a Horacio C. Reggini por la periodista Belén Louise, en el PROGRAMA NOTICIAS DE LA UBA, Radio UBA, 87.9 FM, el 02 de julio de 2014, 10.20-11.40, con motivo de la presentación de su nuevo libro SENDEROS DE LA TECNOLOGÍA, Edic. Galápago, en la Facultad de Ingeniería de la UBA, el 03 de julio de 2014. Productor Sergio Bornancini.
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2013

Audición emitida el 11 de septiembre de 2013, nuevo 202 aniversario del fallecimiento de Domingo F. Sarmiento. Reportaje realizado por el periodista Daniel Horacio Cianpichini de la radio LU2 de Bahía Blanca, centrado en el tema de la profecía sarmientina sobre el desarrollo de las telecomunicaciones y su relación con la educación.
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Entrevista-conversaciones en Radio Exterior de España de Ernesto García Camarero el 12  febrero de 2013:

 

1996

Acto de presentación del libro “Los caminos de la palabra”   de Horacio C. Reggini en el Museo de Bellas Artes, con la participación de Jorge Glusberg, Gyula Kosice y Marcelo Monserrat, Bueno Aires, el  12-06-1996.

 

Conferencia de Marvin Minsky, “Las Bellas Artes del Pensar“, en el Museo de Bellas Artes, con la participación de Jorge Glusberg y Horacio C.  Reggini, y la intervención de la traducción oral de Lidia Espinosa de Matheu, Buenos Aires, el 24-04-1996.

 

1971

T.S. Eliot

Reading
The Waste Land Four Quartets
And other Poems
Four Quartets, Burnt Norton, East Coker, The Dry Salvages, Little Gidding.

Estantería de Videos

2014

El lunes 17 de diciembre se realizó en la sede de la Academia la incorporación pública, como miembro correspondiente en Montevideo, Uruguay, del Ing. Miguel Brechner Frey quien disertó sobre “Cómo integrar tecnología y pedagogía. Un desafío para la educación. Plan Ceibal Uruguay”. La presentación estuvo a cargo del académico Ing. Horacio Reggini. El acto fue presidido por el Ac. presidente Pedro Luis Barcia.

Incorporación del Ing. Miguel Brechner Frey, discurso de presentación del Ac. Horacio Reggini

 

Conferencia de incorporación del Ac. Miguel Brechner Frey

 

 

 

Entrevista, acerca del libro SENDERAS DE LA TECNOLOGÍA, con los periodistas Pablo Maas y Silvia Naishtat  para el Programa Asuntos Públicos, transmitida en el canal Metro que es el número 3 de CableVisión, el jueves 24 de julio de 2014 a las 23.00.

2013

Para ver y escuchar cinco videos en orden cronológico de mi cumpleaños del 23 de marzo de 2013, en Vista Alegre, con las imágenes, voces y bailes de algunos de los asistentes y la actuación estelar de Ezequiel Pallejá, clic en los siguientes videos:

 

CumpleHCR23marzo2013hora17:53-EzequielPallejá

 

CumpleHCR23marzo2013hora17:54-EzequielPallejá

 

CumpleHCR23marzo2013hora17:58-EzequielPallejá

 

CumpleHCR23marzo2013hora18:01-EzequielPallejá

 

CumpleHCR23marzo2013hora18:13-EzequielPallejá

 

2012

Reportaje
El 25 de junio de 2012, Libros, Educación y Sarmiento, Reportaje en programa televisivo Sin Fronteras Armando Ribas Programa 63 2011, por Canal 2 TeleCentro, conducido por Armando Ribas y Elena Valero Narváez, Buenos Aires.

 

Encuentros mágicos
Para ver y escuchar en español y en inglés los videos del encuentro mágico virtual de Horacio C. Reggini, con T. S. Eliot, Marshall McLuhan y Domingo F. Sarmiento, citado en ps. 17 y 78 del libro El buho vuela a toda hora – Owls fly at all times, Ed. Galápago, Buenos Aires, 2012, clic en los siguientes videos:

Magical Encounters

 

Los viajes de Sarmiento
Fragmento con la intervención de H. C. Reggini.
Producción: Grupo Petersen G-P. Proyecto: Enrique Eskenazi. Realización: GHM Contenidos. Dirección geheral: Gustavo Muñoz Lorenzo. Producción ejecutiva: Gabriela Graffigna
Entrevistador: Guillermo Kucher. Camarógrafo: Gustavo Jebrisky.
(www.losviajesdesarmienti.com)

 

La Colonización Galesa
“Rawson, Caer Antur”, “Fuerza de la Aventura”. La película de la colonización galesa. Filmada en escenarios naturales. Producción: Municipalidad de Rawson, Chubut, con la colaboración de La Anónima S.A., Importadora y Exportadora de la Patagonia. Proyecto impulsado principalmente por la legisladora municipal Patricia Alejandra Lorenzo Harris.

 

2000

Sarmiento en Boston
Mi conferencia “Presencia de Sarmiento en Boston”, Instituto Sarmiento de Sociología e Historia, presentado por su presidente Rafael Sarmiento, en el Círculo Militar, Buenos Aires, 20 de septiembre de 2000.

1999

Programa Dialogando
Horacio C. Reggini y Rafael Braun invitados del Programa Dialogando conducido por Ricardo P. Dealecsandri. Columnista: Dr. Pablo Challú, Dr. Joaquín Ledesma y Dr. Alberto C. Taquini (h). 09 dic 1999.

 

1997

Universidad y Encuentro
Entrevista por Raúl Palma (1939-2004), en programa televisivo Universidad y Encuentro sobre mis libros “Los caminos de la palabra” y “Sarmiento y las telecomunicaciones”. mayo de 1997.

 

1993

Nicholas Negroponte
Grabación de mis alumnos de La Universidad del Salvador, Buenos Aires, de conferencia de Nicholas Negroponte, en The Media Lab, M.I.T., Boston. Octubre de 1993.

Grabación de mis alumnos de La Universidad del Salvador, Buenos Aires

1992

Marvin Minsky, IDEA, 1992. Presentado por Horacio C. Reggini.
Primera Parte

Segunda Parte

 

1989

CATS
Fragmento de “CATS: Un contexto computacional para el aprendizaje del idioma inglés” por Mónica Coni de Reggini, realizado con el programa LogoWriter utilizando la letra y la música del musical “Cats” de Andrew Lloyd Webber, basado en la colección de poemas “Old Possum’s Book of Practical Cats” de T. S. Eliot, marzo de 1989.

 

1987

Incorporación de Horacio C. Reggini a la Academia Nacional de Ciencias Exactas Físicas y Naturales. Presentado por Hilario Fernández Long.  Buenos Aires, 27 Noviembre de 1987.

 

Programa El Futuro es Hoy. Conduce: Horacio De Dios. Marvin Minsky en el Instituto Bayard. Horacio C. Reggini. 1987.

 

1981

Instituto Bayard. Logo. 1981/84, asesoramiento general en la implementación y desarrollo de la metodología Logo: Fernández Long y Horacio C. Reggini con la participación de Teresa Carabelli.

Índice

Theodore N. Vail en la Argentina

Artículo “Theodore N. Vail en la Argentina”, publicado Revista La Ingeniería del CAI, Centro Argentino de Ingenieros, Nº 1068, ago.-sep.1999, Buenos Aires, 1999.

 

AT&T Founder’s Sojourn in Argentina 1895-1906

Article “ATT Leader’s Argentine Sojourn: 1895-1906″, published in Revista COMMENTS, AMCHAM -American Chamber of Commerce in Argentina-, Vol. 82, Nº 1, March 2000, Buenos Aires.

 

Sólo un maestro de veras puede ser maestro y amigo

Buenos Aires, 23 de junio 2003.

 

“La estructura del Banco de Londres y América del Sur, Buenos Aires, 1966”

-Conferencia  de  Horacio C. Reggini el 26 de agosto de 1966 en el Department of Civil Engineering del Massachusetts Institute of Technology, descripción de la obra y exhibición de las ilustraciones que siguen. Proyecto arquitectónico y dirección general a cargo de los arquitectos Sánchez Elía, Peralta Ramos y Agostini (SEPRA) y Clorindo Testa, y proyecto estructural y supervisión de la construcción de la estructura a cargo de Fernández Long y Reggini.

 

A Logo Vision from Argentina by Horacio C. Reggini

Capítulo relativo a la Argentina publicado en el libro “Logo Philosophy and Implementation”, editado por Logo Computers Systems Inc., Québec, Canada, 1999.

 

Prologue by Horacio C. Reggini for the book “My Dear Sir”, Mary Mann’s Letters to Sarmiento (1865-1881), written by Barry L. Velleman and published by I.C.A.N.A. in 2001.

 

Theodore N. Vail en la Argentina

Artículo “Theodore N. Vail en la Argentina”, publicado Revista La Ingeniería del CAI, Centro Argentino de Ingenieros, Nº 1068, ago.-sep.1999, Buenos Aires, 1999.

Ing. Horacio C. Reggini

 

 

Resumen

 

Este trabajo trata de la intervención de Theodore N. Vail en la construcción de Casa Bamba, primera central hidroeléctrica en la Argentina, y en la instalación de la línea de tranvías eléctricos La Capital de Plaza Mayo a Mataderos de Liniers en la ciudad de Buenos Aires, dos significativas obras de ingeniería realizadas a fines del siglo pasado. Theodore N. Vail, famoso organizador estadounidense, fue el creador de la gigantesca empresa de telecomunicaciones AT&T de los Estados Unidos y en un largo ínterin fuera de la presidencia  de esa firma, vivió en la Argentina. A ella acudió con su peculio y entusiasmo empresarial gracias indirectamente al afán de progreso promovido por Domingo F. Sarmiento y sus contactos en los Estados Unidos. Vail fue impulsado a viajar al país por Walter G. Davis, integrante del equipo de científicos de Benjamin A. Gould quien fue invitado por Sarmiento para montar y dirigir el importante Observatorio Astronómico Nacional de Córdoba.

 

 

Introducción

 

De importancia similar a la invención del teléfono por Alexander Graham Bell en Boston, 1876, fue la invención del denominado Bell System -una estructura vertical integrada para brindar servicio telefónico en los Estados Unidos- realizada por  Theodore Newton Vail. Vail fue el gerente general de Bell Telephone Co. en 1878, y  creó en 1885 la llamada AT&T –American Telegraph and Telephone Co.-. Renunció en 1887 y después de un alejamiento que duró veinte años, retomó la presidencia entre 1907 y 1918. Vail defendió el lema “one policy, one system, universal service” (“una sola política, un solo sistema, un servicio universal”) e hizo de AT&T una de las empresas más importantes y poderosas del mundo.

 

Es poco conocida la historia de Theodore N. Vail durante su estadía en la Argentina entre los años 1895 y 1906. No se disponen de registros de antecedentes de intervención de Vail en negocios telefónicos locales durante ese lapso de tiempo, no obstante había participado antes desde Boston en la The River Plate Telephone Company que funcionó en Buenos Aires a principios de la década del 80.

 

La historia del inicio de la telefonía en la Argentina se remonta al año 1878 -dos años luego de los comienzos de Alexander Graham Bell en los Estados Unidos-, cuando Carlos Cayol y Fernando Newman, de la Policía y del Telégrafo respectivamente, realizaron diversas experiencias en Buenos Aires. A partir de 1880/1881 actuaron en competencia tres empresas que intentaron imponer comercialmente sus respectivos servicios: la Compañía de Teléfonos Gower-Bell de origen inglés (representante Benjamín Manton), la Société du Pantéléphone L. de Locht et Cie de procedencia belga, (representante Clemente Cabanettes) y la Compañía Telefónica del Río de la Plata -Continental de Teléfonos del Río de la Plata- estadounidense (representante Walter S. Keyser). Esta última compañía -denominada en inglés The River Plate Telephone Company- era subsidiara de la Bell Telephone Co. con sede en 95 Milk St. en el distrito financiero de Boston, que había sido organizada por Alexander Graham Bell y sus socios –entre ellos Theodore N. Vail-, al igual que otras similares, para prestar servicios telefónicos en distintas partes del mundo.

 

La Compañía Telefónica del Río de la Plata –de la cual Vail era miembro del directorio en Boston-  se fusionó en 1882 con la Société du Pantéléphone L. de Locht et Cie; la nueva compañía resultante, con sede en Londres, adquirió en 1886 a la Compañía de Teléfonos Gower-Bell, operando desde ese año con el nombre The United River Plate Telephone Company en Inglaterra y Compañía Unión Telefónica del Río de la Plata en la Argentina. Esta compañía, conocida habitualmente con la abreviatura UT -Unión Telefónica- prestó servicios telefónicos en la Argentina bajo administración inglesa durante 43 años, hasta 1929 en que pasó a manos norteamericanas al ser adquirida por la International Telephone and Telegraph Company (ITT). Siguieron, luego, 17 años de administración norteamericana hasta la nacionalización de la telefonía en 1946. Transcurridos 44 años de administración estatal, el año 1990 marcó el compás inverso con el retorno a la operación privada.

 

Vail, después de su retiro temprano de AT&T en 1887, a los 42 años de edad, residía en su casa de campo Speedwell Farms, en  Lyndonville, Vermont. Allí lo visitó, en 1894, Walter G. Davis, un bostoniano que había sido designado Director de la Oficina Meteorológica Argentina situada en Córdoba en 1885. Esta oficina, creada en 1872, dirigida en sus inicios por Benjamin A. Gould –el famoso astrónomo invitado a la Argentina por Domingo F. Sarmiento – funcionaba anexa al Observatorio Astronómico Nacional. Gould había invitado a Davis a trabajar con él en Córdoba en la confección de varios trabajos astronómicos y figura como ayudante en los Vols. VII, VIII, XI, XII, XIII, XV y XX de los Resultados del Observatorio Nacional Argentino entre los años 1878 y 1885. Davis le comentó a Vail sobre la posibilidad de construir una usina hidroeléctrica en la provincia de Córdoba aprovechando un embalse realizado sobre el Río Primero y realizar –según sus previsiones- un excelente negocio. Vail decidió ir de inmediato a la Argentina -vía Inglaterra-, acompañado del ingeniero James W. McCrosky, experto en obras hidroeléctricas.

 

 

Una central eléctrica en Córdoba

 

Con mucho éxito, Vail construyó una planta de generación de electricidad aprovechando las aguas del Río Primero. Esta obra, circundada por un maravilloso paisaje serrano, constituyó el primer aprovechamiento hidroeléctrico en Sudamérica e impulsó decididamente la luz, el transporte y la industria en Córdoba.

 

El 23 de diciembre de 1893 el Gobierno Provincial de Córdoba dictó la primera ley de concesión eléctrica. Llevaba el número 1893 y por ella se autorizaba a Federico Mackinlay y Cía. a usar las aguas del Río Primero “al objeto de utilizar la fuerza motriz que de ellas pueda obtenerse” y de transportarla a cualquier punto de la cuenca del río y del Municipio de Córdoba. Esta autorización fue transferida más tarde a la Compañía de Luz y Fuerza (Cordoba Light & Power Co.) con sede en New York que contaba con un capital de U$S 1.300.000 integrado en los Estados Unidos. El gobierno cordobés otorgó personería jurídica el 26 de septiembre de 1896 a la Compañía de Luz y Fuerza y  le concedió licencia de explotación eléctrica según ley número 2042. Vail fue el artífice principal de esta compañía. El representante ante la provincia era Guillermo Morkill y el Dr. José del Viso era el asesor legal de la firma.

 

El primer dique San Roque –reemplazado en 1944 por uno nuevo-, que regulaba las aguas del Río Primero, fue inaugurado oficialmente el 8 de septiembre de 1891. Se trató de una obra singular para su tiempo en el orden mundial y dio origen a variadas controversias por muchos años. Los primeros estudios y proyectos sobre el dique San Roque fueron encomendados, según contrato del 12 de junio de 1883, al ingeniero Esteban Dumesmil, francés, y al ingeniero Carlos Casaffousth, nacido en Buenos Aires en 1855, alumno de Gustave Eiffel (1823-1832) en la Escuela Politécnica de París. La empresa constructora de Félix Funes (argentino, 1847-1904) y de Juan Bialet Massé (español, 1846-1907, autor del conocido estudio El estado de las clases obreras argentinas a comienzos del siglo, 1904, reeditado por la Universidad Nacional de Córdoba en 1968) tuvo a su cargo las obras.

 

Gracias al ingenio empresarial y financiero de Theodore N. Vail, y la supervisión técnica de James W. McCrosky, se construyó la usina de Casa Bamba, situada aproximadamente a 30 Km de la ciudad de Córdoba, entre el Dique San Roque y La Calera. Operaba con las aguas del Río Primero embalsadas por el Dique San Roque. Fue inaugurada oficialmente el 29 de diciembre de 1897 por el entonces Gobernador de la Provincia de Córdoba, el Dr. José Figueroa Alcorta, más tarde Presidente de la Nación en el período 1906-1910. Otra fase final de obra se inauguró el 19 de mayo de 1898. El apelativo Bamba proviene del nombre de un bravío y apasionado cacique de los indios comechingones de las sierras cordobesas,  protagonista de una antigua leyenda.

 

El alternador de la usina acoplado a la turbina –prevista para funcionar con una caída de agua de 30 m- era de 1000 Kw, 60 ciclos y 700 volt que se elevaban a 10.800 para transmitir a Córdoba. En la Argentina, hacia 1890 comenzó a emplearse la corriente alterna monofásica con tensiones de 2000 a 2400 volt que era entregada al consumo a tensiones de 110 a 220 volt con frecuencias de 50 ciclos. Es probable que la primera instalación eléctrica con corriente trifásica haya sido la de la Central Hidroeléctrica de Casa Bamba. El Molino Enger en Alta Córdoba fue una de las primeras empresas que primero que utilizó la energía generada por Casa Bamba, junto luego con la Cervecería Córdoba.

 

Davis, cuando visitó a Vail en Vermont y lo convenció de trasladarse a Córdoba –según cuenta Albert B. Paine, en su libro In One Man’s Life sobre la vida de Theodore N. Vail- disponía de una opción de concesión del Gobierno de la provincia de Córdoba, para prestar servicios de electricidad y de agua. Es de suponer que se trataba de la otorgada a F. Mackinlay, posteriormente transferida a la Compañía de Luz y Fuerza.

 

Es interesante señalar el entusiasmo que Casa Bamba despertó en Vail. Al respecto, escribió: “Nunca existió nada que se apoderada tanto de mi imaginación como lo fue la obra de Córdoba. Construimos también en el lugar una casa con la planta inferior para al jefe de la usina y la planta superior para los que veníamos de visita. Disponíamos de un excelente cocinero de la zona y había espacio para varios huéspedes. El sonido de la maquinaria de la usina parecía acompasar el paisaje circundante. Desde entonces, cuando escucho el rumor de una máquina eléctrica, mi mente vuela de inmediato a las bellas noches cordobesas, donde la quietud de las sierras sólo era interrumpida por el andar de la usina. La construcción exigió dos años y fue un éxito desde el comienzo. Le pusimos Casa Bamba como nombre, y siempre fue uno de mis mayores placeres, cuando viajaba a la Argentina, permanecer allí unos días.”

 

Casa Bamba fue un singular exponente de la ingeniería de la época y un ejemplo concreto del dinamismo y la vitalidad de la Argentina al finalizar el siglo pasado.

 

 

Una sociedad de tranvías eléctricos en la ciudad de Buenos Aires

 

En su primer viaje hacia la Argentina, Vail conoció en el barco a Charles R. Thursby, interesado en electrificar los tranvías de la época tirados por caballos. Asociado con él convirtió a la empresa porteña La Capital de tranvías “a tracción a sangre” en un brillante negocio de tranvías eléctricos.

 

La compañía La Capital de tranvías a caballo perteneciente a Wenceslao Villafañe y Cía había iniciado operaciones en Buenos Aires en 1888. Vail la adquirió el 20 de junio de 1895 y de inmediato comenzó su transformación. Para ello, obtuvo de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires dos concesiones: una para prolongar la línea hasta Flores, y otra, para cambiar la tracción a sangre por la tracción eléctrica. Luego de finalizar la firma de los contratos respectivos el 22 de mayo de 1896, reestructura la empresa con la participación de inversionistas extranjeros. Según escritura oficial del 20 de noviembre de 1896, Theodore N. Vail fue el presidente de la compañía Tramway Electric La Capital Co., Charles R. Thursby, el gerente general, y James W. McCrosky, el ingeniero jefe. Un importante jurisconsulto argentino, el Dr. Luis María Drago (1859-1921) tuvo a su cargo las tareas de asesoramiento  legal de la firma. Drago era nieto de Bartolomé Mitre; fue editor del diario La Nación en 1881, Ministro de Relaciones Exteriores de la Nación en 1902, durante la segunda presidencia del Gral. Julio A. Roca y presidente del directorio local de la Unión Telefónica del Río de la Plata. A él se debe la doctrina que lleva su nombre, que afirma que la deuda pública no puede dar lugar a intervención armada.

 

Las obras comenzaron el 22 de enero de 1897, en la esquina de San Juan y Caridad (hoy Gral. Urquiza). Un primer tramo entre la Plaza de Flores y San Juan y Entre Ríos fue inaugurada el 3 de diciembre de 1897. En ese punto se estableció una combinación con los coches de tracción a sangre de la misma compañía que llevaban los pasajeros hasta Plaza de Mayo. La sección comprendida entre Paseo Colón y Entre Ríos fue inaugurada a fines de julio de 1898 con la asistencia del presidente electo Julio A. Roca, quien recorrió el itinerario hasta Flores en un coche especial llamado el Palace Car. Gracias a una nueva concesión, la empresa La Capital, continuó su línea eléctrica desde Flores hasta los Mataderos de Liniers.  La parte de Paseo Colón entre la calle Comercio (hoy Humberto 1º) y Plaza de Mayo fue inaugurada el 26 de octubre de 1898. Los rieles de los tramways eléctricos llegaban entonces, hasta unas seis cuadras antes de los Nuevos Mataderos ya que se hallaba demorada su construcción total; finalmente fueron inaugurados el 1º de mayo de 1900.

 

Es interesante acotar que, Sarmiento –a quien les fascinaban los “wagones” y los rieles- había inaugurado con particular entusiasmo, el 1 de noviembre de 1871, una línea de tranvías a caballo perteneciente a Mariano Billinghurst y Cía. que unía a Plaza Mayo con San José de Flores. Los tranvías desaparecieron de la ciudad de Buenos Aires en la década de 1960, obedeciendo a un decreto del 24 de diciembre de 1962.

 

La construcción de la infraestructura para las obras de Tramways Eléctricos La Capital estuvo en manos del ingeniero Benito J. Mallol. El Centro Argentino de Ingenieros se fundó el 8 de marzo de 1895 denominándose Centro Nacional de Ingenieros y Benito Mallol fue uno de los dieciocho de los miembros fundadores principales. Formó parte de su primera Comisión Directiva para el período 1895/7 y tuvo su cargo los asuntos de la biblioteca.

 

La usina de la producción de la fuerza electromotriz se hallaba ubicada en Paseo Colón y Comercio (ahora Humberto 1º) con armaduras metálicas en el techo provistas por Berlin Iron Bridge Co. de Connecticut. Estaba equipada con tres motores a vapor Ball-Wood de 175 rpm y de 33.700 kgm/s -450 CV-. Recibían vapor a 140 lb/sq.inch de cuatro calderas Stirling. Dos de esos motores funcionaban continuamente y el otro estaba de reserva. Las dínamos generadoras de corriente continua eran marca Walker de ocho polos directamente acopladas a los motores. Producían 600 amp a 500 volt, o sea 300 Kw cada una.

 

La antigua estación Liniers de los coches a tracción a sangre, situada en Liniers y Europa (ahora Carlos Calvo) fue destinada a depósito de los coches eléctricos. Al lado se construyó una estación de distribución de carne –denominada más tarde estación Vail en homenaje a Theodore N. Vail-. La Capital, además del transporte de personas, hizo el servicio exclusivo del transporte de carne desde los lejanos entonces Mataderos de Liniers hasta la ciudad, utilizando tranvías especialmente adaptados. Desde la estación Vail se procedía al reparto de la carne a carnicerías y mercados.

 

En la calle Provincias Unidas (actualmente Juan Bautista Alberdi), cerca de los Nuevos Mataderos, se construyó un edificio destinado a albergar 250 acumuladores provenientes de The Electric Storage Battery Co. de Philadephia, con el objeto de regularizar la tensión eléctrica en el alambre aéreo y servir a la vez como depósito de reserva de electricidad. El conjunto tenía una capacidad de 100 amp por 7 horas a 520 volt.

 

En la estación Nuevos Mataderos se construyó un gran galpón destinado a la carga de las reses que se transportaban por los coches eléctricos construidos con ese propósito.

 

Los coches de pasajeros utilizados por La Capital eran de los llamados “imperiales” de dos pisos, cerrados abajo y abiertos arriba. Poseían capacidad para 54 pasajeros: 24 en el interior, 24 en el imperial y 6 en las plataformas. Fueron construidos por J. B. Brill & Co. de los Estados Unidos. Existía, además, un coche de lujo llamado el palace car. El conductor de los tranvías controlaba la velocidad por medio de una manivela que se hallaba sobre una tapa de una caja cilíndrica –“controller” K-10 fabricado por General Electric Co.- colocada verticalmente en cada una de las plataformas. A la derecha había otra manivela que servía para invertir la corriente y marchar así hacia adelante o atrás. Cada coche estaba equipado con dos motores eléctricos GE-1000 de General Electric Co. que le permitían alcanzar velocidades del orden de los 25 Km/h.

 

Se cuenta que La Capital preveía instalar un teléfono en cada coche de su línea para avisar inmediatamente a la usina de cualquier interrupción. El alambre telefónico se habría de colocar en las mismas columnas que sostenían el cable aéreo de contacto con el trolley, es decir, la palanca terminada en una polea de garganta que iba colocada en la parte superior y central del coche y que era el puente por donde pasaba la corriente del hilo a los motores. Para establecer la comunicación, debía detenerse el tranvía y pasar el trolley del alambre aéreo de alimentación eléctrica de impulsión al alambre de la línea telefónica.

 

 

Theodore N. Vail, artífice financiero

 

Theodore N. Vail fue el artífice financiero y el impulsor entusiasta de ambos emprendimientos que contribuyeron al desarrollo de la ingeniería argentina, el de la usina Casa Bamba de Córdoba y el de los tranvías eléctricos La Capital de Buenos Aires. Vail fue un viajero frecuente colocando en los Estados Unidos y Europa, acciones y bonos de estas empresas. Acostumbraba escapar de los inviernos del hemisferio norte y gozaba de los veranos del sur, y es sabido que recordó siempre con cariño a la Argentina, en particular, sus estadías estivales en la casa que construyó junto a la central eléctrica de Córdoba. Durante su período de negocios en la Argentina, se sucedieron los gobiernos de Luis Sáenz Peña, 1892/1895; José Evaristo Uriburu, 1895/1898; Julio A. Roca, 1898/1904; Manuel Quintana, 1904/1906 y Figueroa Alcorta, 1906/1910.

 

En 1907, a los 62 años, volvió a hacerse cargo de la presidencia y conducción de AT&T en New York, convirtiéndola en empresa gigantesca, hasta su retiro definitivo por enfermedad en junio de 1918. Había nacido el 16 de julio de 1845 y falleció el 16 de abril de 1920 a los 75 años de edad. En sus últimos años fue un activo filántropo; en 1913 compró una notable colección de 35.000 libros sobre temas de electricidad que donó al M.I.T., Massachusetts Institute of Technology, y que hoy se guarda en la llamada Vail Library en su honor.

 

 

 

 

 

Recuadros

 

Diario La Nación, 30 de julio de 1898, p. 3. Bajo los titulares PROGRESOS URBANOS, Nueva Vía Eléctrica, La inauguración de ayer, se leía el texto siguiente:

 

Con la asistencia del general Julio A. Roca, del intendente municipal y de otras personas de significación, tuvo lugar ayer la apertura del nuevo recorrido del tranvía eléctrico La Capital, a partir de la esquina de Comercio y Paseo Colón hasta la plaza de Flores. El servicio se hará cada cinco minutos. El primer coche sale del Paseo Colón a las 4.12 de la mañana y el último a las 12.50 de la noche.  …  Desde la plaza de Mayo saldrán desde hoy cada dos minutos, tranvías servidos por caballos en combinación con el eléctrico. … Al regreso de Flores la dirección de la compañía obsequió al general Roca, al intendente municipal y a los representantes de los diarios, con un opíparo almuerzo servido con esmerado acierto en los altos de la Rotisserie Charpentier.

 

 

 

Diario La Nación, 27 de octubre de 1898, p. 5. Bajo los titulares TRANVIA DE LA CAPITAL, La última sección, Los Nuevos Mataderos, se insertaba la crónica siguiente:

 

Tuvo lugar ayer la inauguración oficial de la última sección a tracción eléctrica de la línea de tranvías La Capital, que pasa por el Paseo Colón desde la calle Comercio hasta la Plaza de Mayo.

El representante de la empresa invitó a varias personas a efectuar un paseo por toda la línea hasta los Nuevos Mataderos de Liniers, a cuyo efecto se puso a disposición de la comitiva … (el presidente de la república general Roca, ministros Jofré y Frers, intendente Bullrich, … ) un lujoso palace car que partió de la esquina de Victoria y Balcarce a las 8 de la mañana.

A las 10.30 la comitiva emprendió el regreso, quedando muy satisfecha de la excursión y sobre todo, del adelanto que ha adquirido la empresa La Capital, que es la única que efectúa el recorrido de sus coches a tracción eléctrica de un extremo a otro de la línea.

 

Reconocimiento

 

El autor desea expresar su agradecimiento a los ingenieros Bruno Ferrari Bono, Sabas Luis Gracia Nuñez, José E. Monserrat, Carlos José Rocca y Miguel Angel Yadarola por su ayuda en la preparación de esta nota y al ingeniero Oscar Arca por la provisión de documentación y planos relativos a Casa Bamba. Las fotografías de la usina Casa Bamba provienen de CONEXION,  publicación de EPEC, Empresa Provincial de Energía de Córdoba, Año IV, Nº 24, nov.-dic. 1997.

 

Bibliografía

 

– Ameigh, Michael S., The Vails of Speedwell. They Turned Telecommunications into a Business, Annual Symposium on Telecommunications History, Canadian Armed Forces Museum, Kingston, Ontario, September, 1997.

 

– Berthold, Victor M., History of the Telephone and Telegraph in the Argentine Republic 1857-1921, AT&T, New York, 1921.

 

– Centro de Argentino de Ingenieros, Historia de la Ingeniería Argentina, Buenos Aires, 1981.

 

– Davis, Gualterio A., (Davis, Walter A.), Anales de la Oficina Meteorológica Argentina, Tomo V, Imprenta de Pablo E. Coni, Buenos Aires, 1887.

 

– Defelippe, Bruno A., La política energética argentina, Ed. Raigal, Buenos Aires, 1953.

 

– González Podestá, Aquilino, La electrificación de la compañía La Capital, Boletín de la Asociación Amigos del Tranvía, Nº 105, Buenos Aires, agosto de 1985.

 

– Gould, Benjamin A., Resultados del Observatorio Nacional Argentino en Córdoba, Vol. II, Imprenta de Pablo E. Coni, Buenos Aires, 1881.

 

– Mallol, B. J., Tramway Eléctrico “La Capital”. Usina, vías, material rodante. Descripción general, J. Peuser, Buenos Aires, 1898.

 

– Noll, A. Michael, Introduction to Telephone & Telephone Systems, Artech House, Inc., Boston, 1991.

 

– Oslin, George P., The Story of Telecommunications, Mercer University Press, Macon, Georgia, 1992.

 

– Paine, Albert Bigelow, In One Man’s Life. Personal & Business Career of Theodore N. Vail, Harper and Brothers, New York, 1921. En la portada del libro, el autor escribió: “Bell created the telephone and Vail created the telephone business” (“Bell creó el teléfono y Vail creó el negocio del teléfono”). Paine fue también el autor de Mark Twain: A Biography.

 

– Pierce, John R. and Noll, A. Michael, Signals: The Sciences of Telecommunications, Scientific American Library, New York, 1990.

 

– Reggini, Horacio C., Los caminos de la palabra, Las telecomunicaciones de Morse a Internet, Ed.. Galápago, Buenos Aires, 1996.

 

–          Reggini, Horacio C., Sarmiento y las telecomunicaciones. La obsesión del hilo, Ed.. Galápago, Buenos Aires, 1997.

 

–      Reggini, Horacio C., “Presencia de Sarmiento en Boston”, Revista Historia, Año XIX, Nº 75, sept./nov. 1999, Buenos Aires.

 

–          Tesler, Mario, La telefonía argentina: su otra historia, Ed. Rescate, Buenos Aires, 1990.

 

 

 

 

Ilustraciones – Epígrafes

 

–          Plano de ubicación de Casa Bamba. En D-2, aprox. Lat. 31 g. 22 m. S, Long. 64 g. 25 m. O.

–          Lago y dique San Roque luego de su nueva construcción en 1944.

–        Vista general de la usina de Casa Bamba.

–        Cañerías de presión y escalinata. Al fondo, la cámara de carga.

–        Vista de la fachada de la vivienda

 

– Mapa donde puede verse el itinerario de la línea tranviaria La Capital. En él figuran algunas calles con sus nombres de la época. La mayoría de esas denominaciones se mantienen actualmente; otras fueron cambiadas a lo largo de los años. Así, Caridad, es la calle que hoy en día se llama Gral. Urquiza. Idem con las calles siguientes, donde en el mismo renglón, aparece la denominación antigua seguida de la nueva:

Loria                                       Pres. Luis Sáenz Peña

Buen Orden                           Bernardo de Irigoyen

Comercio                                           Humberto 1º

Europa                                               Carlos Calvo

Río Cuarto                                         Pedro Goyena

Provincias Unidas                  Juan Bautista Alberdi

Unión                                     Cnel. Ramón Falcón

Polvorín                                             Emilio Mitre

Silva                                                   Del Barco Centenera

Ferro Carril                             Cnel. Esteban Bonorino

Victoria                                              Hipólito Yrigoyen

 

 

– Usina para la producción de la fuerza electromotriz ubicada en Paseo Colón y Comercio (ahora Humberto 1º).

–  Sala de máquinas.

–  Construcción de la vía a lo largo de la calle Río IV (hoy Pedro Goyena).

–  Carro-torre empleado en la colocación del alambre aéreo.

–  Coche eléctrico.

– Inauguración de la estación Plaza Mayo.

–  Fotografía de Theodore N. Vail en 1919.

 

DE LA REVISTA  CONEXION Año 1, Nros. 0, nov. 1988, 1, feb. 1989, 2, ago. 1989, 3, oct. 1989, 4, 1989.

 

En 1893 la Legislatura del Gobierno Provincial de Córdoba aprueba y concede a Federico Mackinlay y Cía. el uso de la fuerza hidráulica del Río Primero. En 1895, se firma el contrato respectivo otorgando la concesión por un lapso de 25 años con excepción de los Impuestos Provinciales. También, el 28 de noviembre de 1895, la Comuna de la Ciudad de Córdoba arrendó la usina municipal a la misma compañía, contratándola además para la atención del servicio del alumbrado eléctrico, entregándole todas las instalaciones, útiles, maquinarias y líneas. Este contrato fue aprobado por la ordenanza del 4 de diciembre de 1895, teniendo un plazo de 10 años, al término del cual la usina debía ser devuelta en perfecto estado de conservación. Federico Mackinlay y Cía. se hizo cargo del servicio un año después del plazo estipulado, tiempo durante el cual gestionó reformas que la beneficieron en las cláusulas del contrato, las cuales le fueron aprobadas el 21 de diciembre de 1896. En el Art. 4 de ese contrato, Federico Mackinlay y Cía. estaba autorizado para formar una compañía de explotación. Sobre esa base, firmó un contrato con Theodore N. Vail para que este constituyera el 30 de marzo de 1896 en Portland, Cumberland, Maine, la Compañía de Luz y Fuerza Motriz de Córdoba (The Cordoba Light and Power Company). El 2 de octubre de 1896, el Gobernador Figueroa Alcorta aceptó por decreto la transferencia de los derechos y accciones de la Federico Mackinlay y Cía. a la Compañía de Luz y Fuerza Motriz de Córdoba. Los trabajos en Casa Bamba comenzaron en noviembre de 1896?? y en junio de 1897 se abrió el tunel.

 

 

AT&T Founder’s Sojourn in Argentina 1895-1906

Article “ATT Leader’s Argentine Sojourn: 1895-1906”, published in Revista COMMENTS, AMCHAM -American Chamber of Commerce in Argentina-, Vol. 82, Nº 1, March 2000, Buenos Aires.

by Horacio C. Reggini

 

A leader in the newly founded Bell Telephone Company, and later the first President of the American Telegraph & Telephone Company, better known as AT&T, Theodore Vail’s is a name that figures prominently in the early history of the telephone. But, unknown to many, Vail also played a prominent role in the industrialization of Argentina at the turn of the 19th century, though, oddly, it was not in the field of telephony.

General Manager of the Bell Telephone Company in the late 1870s, Vail was named AT&T’s first President in 1885. Vail served as AT&T’s president for only two years, though he would eventually reassume the position for 11 years beginning in 1907, following his sojourn in Argentina.

And though the Bell Telephone Company played a role in the development of Argentina’s early telephone system, through its ownership in one of the country’s privately held telephone companies that sprung up in the 1880s, Vail’s contribution to that undertaking was negligible – even though he served from Boston on the Argentine affiliate’s board — compared to the endeavors he would eventually undertake in the country.

Following his withdrawal from AT&T in 1887, Vail lived in his country house Speedwell Farms in Lyndonville, Vermont. But the recluse’s life was not for him, it would seem.

In 1894, he received a visit from Walter G. Davis, a Bostonian who served as Director of the Argentine Meteorological Office. Created in 1872, and initially headed by the famous astronomer Benjamin Gould, who had been invited to Argentina by Domingo Sarmiento, the Meteorological Office was located in Córdoba next to the National Astronomical Observatory.

On his visit, Davis made Vail a bold proposition: to travel to Argentina and build a hydroelectric power plant on the Río Primero, taking advantage of a dam that had already been built. It would be an excellent business opportunity, in Davis’s estimation.

Vail apparently thought so too, because shortly after Davis’s visit, Vail headed for Argentina, accompanied by James W. McCrosky, an expert in hydroelectric works from England.

Situated to the west of the city of Córdoba in a magnificent mountainous setting, Vail’s undertaking was the first hydroelectric power plant in all of South America. It also played a key role in the spread of electrification and industry in Córdoba.

The project’s start actually pre-dated Vail’s arrival when the Córdoba provincial government granted a concession in 1893 to F. Mackinlay & Co. to use “the power that may be obtained” from the Río Primero and transport it to Córdoba. A few years later, Mackinlay authorization was transferred to the Córdoba Light & Power Company, a New York-based firm headed by Vail.

Work on the first San Roque Dam (it was replaced in 1944) began in 1883 and was completed in 1891. The initial studies for the project were completed by the Frenchman Esteban Dumesmil and Carlos Casaffousth, an Argentine who had studied under Gustavo Eiffel in Paris. When completed, the San Roque Dam was considered a world class engineering feat.

The power plant Vail built with McCrosky’s help was named Casa Bamba and was built 30 km. from the city of Córdoba on the Río Primero between the San Roque Dam and La Calera and officially inaugurated by the Governor of Córdoba, José Figueroa Alcorta, who would go on to be President of Argentina, on December 29, 1897. The name Bamba was derived from a famous chief of the Comechingo indians, a tribe that inhabited the Córdoba sierras.

Small by today’s standards, Casa Bamba had a generating capacity of 1000 KW. The mill Molino Enger in Upper Córdoba and the Córdoba brewery were among the first companies to use power generated by Casa Bamba.

Though Vail no doubt cherished his accomplishments in the telephone business, it appears as though Casa Bamba held a special place in his heart. “There was never anything that quite took hold of my imagination as Córdoba did,” he wrote.

Even after the power plant was finished, Vail visited it frequently on his trips to Argentina. “I never hear today the hum of an electrical machine that my mind doesn’t instantly revert to those long beautiful nights, with a stillness unbroken except by the purr of the dynamo from the station….The spot where the first plant was located we called Casa Bamba, and it was always one of my great enjoyments while in South America to run up to Córdoba for a few days’ picnic at Casa Bamba.”

 

Modern Transportation for a Growing City

But Vail’s hydro-electric project was not his only contribution to Argentine industry. On his first trip to Argentina, Vail met Charles B. Thursby on board the ship that carried them both to Buenos Aires. Thursby was a businessman interested in converting the city’s horse drawn trams to electric cable cars.

Once again Vail smelled a business opportunity.

Shortly after arriving in Argentina, Vail purchased the company La Capital, an operator of a horse drawn tram line owned by Wenceslao Villafañe, and began the process of converting it to a tramway company. In addition to receiving permission from the city to convert to electric power, La Capital was granted permission to extend its existing line, which ran east-west across the city beginning on Paseo Colón, to Flores.

According to official documents dating from 1896, Vail was the president of La Capital, Thursby was general manager, and the handy McCrosky was chief engineer. The newly acquired firm was advised by Luis María Drago, a grandson of Bartolomé Mitre.

(During a distinguished career, Drago served as editor of La Nación, Minister of Foreign Relations, during the second Roca administration, and chairman of the Unión Telefónica del Río de la Plata. However, Drago is best known for the doctrine, which still bears his name, which states that public debt does not justify armed intervention.)

Work began on January 22, 1897 at the corner of San Juan and Caridad (now General Urquiza). A first section, between Plaza Flores and the corner of San Juan and Entre Ríos, of the new line was inaugurated on December 3 of that same year. From there passengers continued on to Plaza de Mayo via a horse drawn tram.

The section between Paseo Colón and Entre Ríos was inaugurated on July 29 of the following year. Argentine elected-president Julio A. Roca attended the inauguration, travelling the new line in a special car called the Palace Car, it was reported in the following day’s edition of La Nación.

Under a second concession, Tramways Eléctricos La Capital, built an extension of its line from Flores to the Liniers slaughterhouses. That extension was completed in May 1900.

The extension to Liniers was intended to provide more than passenger transportation. La Capital also provided exclusive service for transporting meat, using special cars, from the slaughterhouses to the meat markets in the city center.

Construction work for La Capital’s tramway lines was overseen by the engineer Benito J. Mallol, one of the 18 founding members of what was then called National Center for Engineers but is now known as the Argentine Center of Engineers (CAI).

The cars were stored in a yard at the corner of Liniers and Europa (now Carlos Calvo). Adjacent to the storage yard, a meat distribution station was built. The station was later renamed Vail Station.

The passenger cars used by La Capital were doubled decked “Imperial” cars, with the lower deck closed and the upper deck open. Each of the cars, which were built in the U.S. by J.B. Brill & Company, had room for 54 passengers.

Each car was powered by two General Electric GE-1000 electric motors and the cars could achieve a maximum velocity of 25 kilometers per hour. Power for the vehicles came from a power plant in Paseo Colón and Comercio (now Humberto 1º). The design also anticipated a telephone set, which would enable the conductor to notify operators at the power plant immediately of a power outage.

 

Vail Picks Up the Telephone Again

Vail’s visits and business in Argentina ended by 1907 when, at the age of 62, he took the presidency of AT&T again, a position he held until 1918, when illness forced him to retire. He died two years later at the age of 75.

In addition to building AT&T into the corporate giant it remains today, in the final years of his life, Vail devoted much of his time to philanthropic endeavors. One of his most noteworthy accomplishments was the purchase of a 35,000 volume collection of books on electricity which he donated to the Massachusetts Institute of Technology. That collection is still housed in MIT’s Vail Library.

Vail’s philanthropic efforts did not go unnoticed either by his company. Following his death, AT&T established the Vail awards which are given to employees in recognition of outstanding public service. Since the awards’ founding, 2,700 AT&T employees have been honored.

Vail represents one of a distinguished line of U.S. entrepreneurs who have contributed to Argentina’s development. At a time when hydro-electric power plants and tramways were as novel as the Internet is today, he traveled to a faraway country and built his dreams. 

 

 

M.McLuhan-D.F.Sarmiento-T.S.Eliot

En español por Horacio C. Reggini

Síntesis 

Homenaje a Marshall McLuhan. El mundo al compás del Twitter

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Conferencia

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Un episodio a lo Woody Allen

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In English by Horacio C. Reggini

Abstract

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Conference

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An episode in ‘Woody Allen style’

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Índice de artículos publicados en distintas Academias

Publicaciones en la Academia Argentina de Artes y Ciencias de la Comunicación

 

“Civilización técnica y barbarie política”, Anales, Nº 5, 1998, pp. 47-51.

Vicisitudes culturales de Intenet”, Anales, Nº 7, 2000, pp. 87-90.

La lengua y los diarios en idioma español. Amigos del idioma castellano al amparo de San Millán de la Cogolla”, Anales, Nº 8, 2001, pp. 109-124.

Mary Mann: la norteamericana que ayudó a Sarmiento”, Anales, Nº 9, 2002, pp. 135-148.

La importancia de los errores en la consecución de los aciertos”, Anales, Nº 10, 2003, pp. 105-111.

“Elogio de la diversidad”, Anales, Nº 11, 2004, pp. 167-171.

 

Publicaciones en la Academia Argentina de Letras

“Las nuevas tecnologías y la lengua”, Boletín, Tomo LXVI, Nº 261-262, jul.-dic. 2001.

“De prosaica castellana. A propósito del Tercer Congreso Internacional de la Lengua”, Artículo en el libro de la Academia Argentina de Letras: III Congreso Internacional de la Lengua Española, Rosario, Argentina, 2004, sección II “Identidad y lenguaje en la creación literaria”, pp. 223-228. Buenos Aires, 2006.

“George Steiner y la educación”, Boletín Nº 287-288, sept.-dic. 2006.

 

“Homenaje a Luis Federico Leloir”, Boletín Nº 287-288, sept.-dic. 2006.

Eduardo Ladislao Holmberg y la Academia”, Boletín, Tomo LXXI, Nº 285-286, may.-ago. 2006. (Texto del discurso en el acto de su recepción pública como académico de número)

 

La lengua española en la ciencia”, Boletín, Tomo LXXII, Nº 289-290, ene.-abr. 2007.

 

“Una página de María Teresa Basaldúa”, Boletín Nº 297-298, may.-ago. 2008.

 

Publicaciones en la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

“Regular polyhedra: random generation, Hamiltonian paths and single chain nets”, Monografía Nº 6, 1991.

“Las nuevas tecnologías de la información”, Monografía Nº 9, 1993.

“Reseña histórica de los cables submarinos de comunicaciones y de las telecomunicaciones”, Monografía Nº 12, 1995.

Ciencia y estructuras: una reflexión prospectiva”, Anales, Tomo 35, 1983, pp. 173-175.

Creación y representación de formas tridimensionales”, Anales, Tomo 40, 1988, 171-184.

“Presentación del Prof. Marvin Minsky, autor del libro La Sociedad de la Mente” Anales, Tomo 40, 1988, pp. 207-212.

“Presentación del Dr. Eduardo L. Ortiz como Académico Correspondiente en Londres, Inglaterra”, Anales, Tomo 41, 1989, pp. 55-56.

Tree graph representation of Hamiltollian paths”, Anales, Tomo 43, 1991, pp. 121-136.

“Presentación del Dr. Ubiratán D’Ambrosio como Académico Correspondiente en Campinas, San Pablo, Brasil”, Anales, Tomo 44, 1992. pp. 165-166.

“Presentación del Ing. Luis F. Rocha como Académico Titular”, Anales, Tomo 44, 1992, pp. 193-194.

“Educación, ciencia y técnica”, Anales, Tomo 53, 2001, pp. 185-190.

“Ing. Hilario Fernández Long: 1918 – 2003”, Anales, Tomo 56, 2004, pp. 15-16.

Algunos principios y comentarios para el diseño de planes de nuevas carreras de ingeniería”, Anales, Tomo 56, 2004, pp. 169-170.

“La lengua española en la ciencia”, Anales, Tomo 59, 2007, pp. 153-162.

“Las academias en la actualidad: relación con la sociedad, la educación y la universidad; su ayuda en la tarea de construcción de un mundo civilizado de paz y belleza”, Anales, Tomo 60, 2008, pp. 103-108.

Comunicaciones e Internet Inalámbrica”, Anales, Tomo 62, 2010.

“El papel del error en la búsqueda del saber”, ps. 81-84.
Nota digitalizada en link: Biblioteca/Publicaciones/Libros editados. Publicada en el libro “Logros y errores en Ingeniería y la educación del Ingeniero”. No. 6 (2014).

“La educación del ingeniero en un mundo cambiante: El aprendizaje y la enseñanza de la Ingeniería en el siglo XXI”, ps.11-20.
Nota digitalizada en link: Biblioteca/Publicaciones/Libros editados. Publicada en el libro “La educación del ingeniero en un mundo cambiante”. No. 7 (2015).

“El Ferrocarril Central Argentino en Córdoba en 1870”.
http://horacioreggini.com.ar/wp-content/uploads/2015/07/CC2015_HoracioC.Reggini.pdf

“Un ascensor histórico de levas y palancas”.
http://horacioreggini.com.ar/wp-content/uploads/2015/07/CC2015_HoracioC.Reggini_2.pdf

 

Publicaciones en la Academia Nacional de Educación

 

“Educación y tecnología”, Boletín Nº 44, septiembre de 2000.

Número 44 (septiembre 2000)

“Pensamiento y técnica”, Boletín Nº 48, julio de 2001.

Número 48 (julio 2001)

“Las nuevas tecnologías y la lengua”, Boletín Nº 49, octubre de 2001.

Número 49 (julio 2001)

“Educación, ciencia y técnica”, Boletín Nº 50, diciembre de 2001.

Número 50 (diciembre 2001)

“Metas por alcanzar y cursos de acción”, Boletín Nº 51, diciembre de 2002.

Número 51 (diciembre 2002)

“El papel del error en la búsqueda del saber”, Boletín Nº 52, abril de 2003.

Número 52 (abril 2003)

Sólo un maestro de veras puede ser maestro y amigo”, Acto de homenaje a Hilario Fernández Long, Boletín Nº 53, julio de 2003.

Número 53 (julio 2003)

La educación y los medios de comunicación”, Jornada de Reflexión Anual sobre la Política Educativa Nacional, 2003, Editorial Santillana, 2005, pp. 195-294.

“La universidad en discusión”, Boletín Nº 58, octubre de 2004.

Número 58 (octubre 2004)

 

Revalorizar la misión de la Universidad”, Jornada de Reflexión Anual sobre la Educación Superior, Boletín Nº 59, noviembre 2004.

Número 59 (diciembre 2004)

 

“El avance de los conocimientos y de la tecnología y su incidencia en los profesionales, en la investigación y en la docencia”, Boletín Nº 61, junio de 2005.

Número 61 (junio 2005)

“Neil Postman y la educación. Transcendencia en la educación de la palabra y de la historia”, Boletín Nº 65, agosto de 2006.

Número 65 (agosto 2006)

“Vida y obra de Eduardo L. Holmberg”, Boletín Nº 69, julio de 2007.

Número 69 (julio 2007)

“Premio La Ingeniería del Centro Argentino de Ingenieros”, Boletín Nº 76, abril de 2009.

Número 76 (abril 2009)

Una carta actual a Papá Noel”, Boletín Nº 76, abril de 2009.

Número 76 (abril 2009)

“Telar y trama de la educación”, Boletín Nº 77, julio de 2009.

Número 77 (julio 2009)

“Año Internacional de la Astronomía. Noticias de la ciencia a 400 años de Galileo y a 200 de Darwin”, Boletín Nº 80, abril de 2010.

Número 80 (diciembre 2009)

“Comunicación e Internet sin hilos”, Boletín Nº 82, agosto de 2010.

Número 82 (agosto 2010)

Sarmiento”, Boletín Nº 85, junio de 2011.

“Miguel Petty y la educación”, Boletín Nº 86, septiembre de 2011.

 

Sólo un maestro de veras puede ser maestro y amigo

Por Horacio C. Reggini
Buenos Aires, 23 de junio 2003

 

En ocasión de una charla que Fernández Long mantuvo con un grupo de sacerdotes terminó sus conceptos reclamando con sorprendente humildad a ese auditorio que precisamente había ido en busca de consejo, orientación para sí mismo: “¿Y ustedes qué piensan sobre lo que debe hacer un cristiano a quien se le ha asignado la misión de conducir la Universidad?”. En los hechos, el gran maestro demostró, consigna Monseñor Casaretto, que para él “la vía democrática era la mejor impostación del Evangelio en la construcción de la sociedad”.

 

La muerte de un ser querido de ninguna manera significa el cese de la intensa relación que con él tenemos. El que ya no está sigue habitando nuestros sueños e iluminando nuestra vigilia, vive dentro de nosotros. Cuando se trata de un gran maestro y amigo, como es el caso de Hilario Fernández Long, el deudo que ha sido su alumno y a la vez amigo siente la urgencia de recordarlo justamente como maestro y amigo. Los demás méritos y títulos de Fernández Long –que son muchos y reconocidos– vienen después, a mi juicio, de esa condición primera que, en general, se da por descontada y nadie se detiene a revisar. En realidad no es cosa de todos los días: sólo un maestro de veras puede ser maestro y amigo. Hasta sería posible conjeturar que si el maestro, en el lapso en que es maestro no es amigo, no es maestro. Hay unas líneas muy elocuentes de un gran escritor de nuestra América, el guatemalteco Augusto Monterroso, desaparecido poco después de Fernández Long, una pequeña pieza literaria que en su brevedad expone ejemplarmente el nudo de esa relación dialógica y fundamental.

 

La voy a leer al pie de la letra:

 

AÚN HAY CLASES

Mis alumnos de la Universidad, in illo tempore:

¿Podemos tratarlo de tú, maestro?

Yo:

Sí; pero sólo durante la clase.

 

Como ven ustedes, Monterroso tiene el don de la síntesis. Pero mi corazón quiere explayarse, contar de alguna manera cómo la amistad que suscitó el maestro me permitió volver a mi interior y aprender ahí lo que él enseñaba, es decir, encaminarme hacia un mí mismo que se iluminó y entibió por obra de ese otro que me conducía. Tengo la absoluta certidumbre de que, de los puentes que construimos entre el ingeniero Hilario Fernández Long y yo, el que se tendió primero gracias a su mano de maestro y a mi complicidad de discípulo, es un puente primordial a prueba de correntadas.

El maestro construye un espacio, entonces, donde comparte con el alumno. El maestro Fernández Long no se quedó afuera, “frente a”, sino que construyó ese espacio y estuvo cerca, en una vecindad privilegiada. De ahí que quien fue su alumno sienta el mandato de prolongar su voz, tarea que no se lleva a cabo con discursos vacíos, sino reformulando en un modo de vida transmitido a su vez a los discípulos de este ex discípulo la heredad recibida. Esa heredad, entonces, no será jamás un paquete aséptico de contenidos eruditos, el “erario de difuntos” del que hablaba un filósofo, sino de alguna manera la “voz de la verdad y la vida” de Aquel que señaló la ruta a Fernández Long en todo momento y le otorgó la facultad de gran maestro.

Otro gran maestro que vivió 40 años en la Argentina y formó a generaciones, el filósofo italiano Rodolfo Mondolfo, les decía a los jóvenes a quienes enseñaba en la Universidad de Tucumán alrededor de 1950: “Cuando sean ustedes profesores y los estudiantes les planteen dudas y preguntas, nunca se olviden de que todos somos mortales”. Doy fe de que, por su lado, Hilario Fernández Long tuvo presente siempre su condición finita.

Monseñor Jorge Casaretto, en un artículo de la revista Criterio, a la muerte de Fernández Long, exalta precisamente la humildad del gran maestro. “Todos sabemos –dice– que fue su autoridad moral en el mundo de la ciencia y de la ingeniería lo que le valió llegar al Rectorado de la Universidad por la vía más francamente democrática de la Asamblea Universitaria.” Y prosigue Monseñor Casaretto narrando cómo en ocasión de una charla que Fernández Long mantuvo con un grupo de sacerdotes a pedido de ellos, siendo él rector, charla en la que los esclareció –dice– sobre la misión del sacerdote en momentos de crisis, terminó sus conceptos reclamando con sorprendente humildad a ese auditorio que precisamente había ido en busca de consejo, orientación para sí mismo: “¿Y ustedes qué piensan sobre lo que debe hacer un cristiano a quien se le ha asignado la misión de conducir la Universidad?”. En los hechos, el gran maestro demostró, consigna Casaretto, que para él “la vía democrática era la mejor impostación del Evangelio en la construcción de la sociedad”.

La fuerza de una voz, entonces, se verifica en la ética de la acción. El discípulo que ha participado de las enseñanzas y ha sido testigo del comportamiento del maestro, se consolida activamente en la deuda. Este mundo ansioso y ávido donde estamos metidos nos alerta a cada paso sobre el compromiso que sellamos en la amistad de nuestro maestro. Ahora nos toca asumir su cuidado, ser sus “curadores”.

Tarea nada fácil, si se piensa que el caso de Hilario Fernández Long es el de alguien escueto, ajeno a la sensualidad del poder y la tentación de la riqueza. Él sabía que la acumulación de bienes materiales entorpece el desarrollo del ser humano. En esto era profundamente sarmientino, una persona incorruptible y que supo jugarse por sus convicciones sin alimentar ulteriores resentimientos ni expresiones de rencor. Austero y profundamente tierno bajo la severa corteza, mi maestro no me abandona y me desafía todo el tiempo. En él espejea el primer Maestro, que es Jesús, sobre quien el hombre de ciencia que era Fernández Long escribió un libro, cuyos manuscritos llevó antes que a nadie a su amigo monseñor Casaretto: “Usted me pidió que escribiera sobre la clave de mi vida –parece que le dijo–. Aquí está: un libro sobre Jesucristo.”

Sólo que a mí me gusta también, mundanamente, pensar a Hilario Fernández Long como una especie de Quijote, convencido de sus ideas y diciendo lo que su conciencia y saber le dictan sin inquietarle la singularidad de algunas de sus opiniones ni la extrañeza que puede despertar en los demás. Era afecto a actividades poco comunes, como por ejemplo estudiar el idioma chino, tocar el clarinete y jugar al go.

A mí, les iba diciendo, quizá por estas cosas que, junto a su talento y conducta, lo hacían único, me evoca la figura de aquel hidalgo “de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor” que, como maestro y amigo supo decir inolvidables palabras al hombre de bien “pero de muy poca sal en la mollera” que fue su escudero. Le dijo por ejemplo en una ocasión, para levantarle el ánimo: “Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro.” O cuando le dio consejos como futuro gobernador de la ínsula: “Mira, Sancho: si tomas por medio a la virtud y te precias de hacer hechos virtuosos, no hay para qué tener envidia a los que los tienen príncipes y señores; porque la sangre se hereda, y la virtud se aquista, y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale.”

Fernández Long defendió las causas justas y la excelencia humana, y seguramente esto, junto a su capacidad de soñar, enciende en el alumno que fui yo la imagen de don Quijote, lo cual no quiere decir que no lo valore también como un modelo de ingeniero abocado a la práctica de su amada profesión.

En este acto tan peculiar que estamos realizando todos juntos aquí, en Santa Catalina de Siena, he pretendido acercar, vívida, la figura de un pionero en la ciencia y la educación de nuestro país. No he enumerado sus títulos, sus obras, sus distinciones –en una palabra–, voluntariamente no he desplegado el currículo de Hilario Fernández Long. Quise traerlo palpitante y cálido, que es algo diferente a mostrar una fotografía desvaída o certificados de erudición. Quise convocar, como ya les dije, al maestro y amigo desde mi ángulo de alumno y amigo. Me gustaría haber involucrado en este vínculo a cuantos han venido a este lugar y sé que tengo a mi favor precisamente el ámbito en que nos encontramos y asimismo la ocasión –el acto de homenaje– que favorece la presencia de un alma y la comunión con ella.

Un escritor norteamericano que leí tiempo atrás, un poeta que también escribió ensayos hermosos, refiriéndose al acto de homenaje como a un acto poético, dado que enlaza lo irreal con lo real, dice que justamente este acto, este avecinarse de personas evocando o congratulando o acercando algo que no está visible a la realidad visible y compartida, es iluminador y “ante todo es un nuevo compromiso con la vida”.

Creo que el maestro y amigo Hilario Fernández Long está aquí, muy cerca, abarcándonos a todos en su abrazo. Gracias.

 

Palabras en el acto de homenaje a Hilario Fernández Long, en la Iglesia Santa Catalina de Siena, el 23 de junio 2003, al cumplirse seis meses del fallecimiento, convocado por las Academias Nacionales de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y de Educación. Celebró misa el Pbro. Rafael Braun y habló también el Dr.Guillermo Jaim Etcheveverry, rector de la Universidad de Buenos Aires. Publicadas además en los Anales y los Boletines de las respectivas academias. Reproducido en el Item 5 de la Sección VII, Ingeniería e Ingenieros, del libro El Futuro no es más lo que era. La Tecnología y la gente en tiempos de Internet, de H.C.R., pág. 336.

 

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